domingo, 12 de abril de 2026

La Historia del Señor Pollo

El Señor Pollo, era un pollo, muy valiente y parlanchín; siempre iba por todos los sitios y hablaba con todo el mundo. Gallinas, gallos, pollos, cerdos, granjeros. Hasta que un día el Señor don Perro que era el perro que cuidaba las ovejas, le comentó que cómo le faltaba poco para que le jubilasen, le animó a que dejara el lugar. El Señor Don Pollo, que estaba aburrido, se fue con Don Perro a buscar aventuras. En el campo, no le gustó, porque era más de lo mismo, árboles, ríos, carne mala. Los grandes edificios eran insólitos, se quedaban parados y les daban dinero o buena comida. Hasta que un día Don Pollo, se metió en un camión. Don Perro, no le dio tiempo para avisarle del Peligro, y le llevaron al matadero y de allí al horno. Don Perro, cómo se aburría, volvió a la rutina de la granja y recordaba sus aventuras con DOn Pollo.

lunes, 26 de agosto de 2024

El mejor amigo de Sandra El Mejor amigo de Sandra Hace mucho tiempo, que una niña que se llamaba Sandra, tenía un amigo, se llamaba Pelirrojo, ¿ por qué se llamaba así? Muy sencillo, porque era pelirojo, alto, con nariz ganchuda y vestía todo de rojo. ¿Quién era? Era un amigo, que había hecho ¿Dónde? En un país, en que los niños buenos, siempre iban, cuando dormían ¿Por el día? Solo, cuando jugaban, sino, tenían que estar muy atentos a sus papás y profesores ¿Qué pasó cuando creció? Simplemente, que iba por las noches. Además, cuando estaba deprimida, se sentía sola, o la gente le hacía la vida imposible, iba a su parcela, con su casita de colores. Así consiguió, endurecerse y a luchar, por lo que quería, por las cosas sencillas, media o complicadas ¿Cuál es la moraleja? Os daré distintas respuestas y vosotros, eligiréis la que queráis a) Nunca hay que rendirse b)Todo el mundo no sabe todo c)La gente teme a lo desconocido d) La gente sencilla, puede ayudar, en lo que buenamente pueda e) La envidia, es el peor enemigo de todos

martes, 7 de julio de 2020

La maldita

Dalia, de diez años, había heredado de su abuela, una muñeca de porcelana, que a su vez, había sido de su madre. Esta reliquia del siglo XIX, al principio, era muy buena y tranquila, pero con los pasos de los años, la niña creció, dejó de hablar con ella y se centró más, en sus amistades. Amiguita, como la llamaba ella, cogía unas tijeras y despedazaba a todo aquel que se sentaba en su presencia. Después de estos ataques que se iban incrementando, sobre todo si había luna llena y no por las noches a principios de mes. La guerrera, luchadora, como la llamaba ahora, en lugar de quedar en el desván, escalaba para bajarse hasta el dormitorio. Por ella, al verla delante de su cama, en lugar de achantarse, arrojó la muñeca por la ventana; ella regresó con sus bucles desordenados y la asesinó en la cama. Por la noche, como habían visto tantas veces en la tele, en las películas de terror. El novio, que estaba a su lado durmiendo, salió corriendo, aprovechando que su novia, no podía salvarse. La maldita, clavó un puñal y le cortó el cuello. Así pasó a ser, la muñeca asesina, para otros,La cara de porcelana. Ahora, ¿la recogeréis?

domingo, 7 de junio de 2020

La Caramba

Como gitana y como mujer, María Antonia, tenía que casarse, no podía estar soltera o sino, profesar en un convento. A la edad de catorce años, le mandó su padre, que se sentase, tenía una gran noticia. Aunque eran pobres, le había conseguido un buen esposo, gracias a su gran belleza. Al ser muy joven, pero dotada de una gran inteligencia, fue sumisa y le respondió que se casaría. A diferencia que cualquier mujer del siglo XVIII, en la noche de bodas, María, no se resignó y asesinó a su marido golpeándolo con una silla. Como estaban esperando fuera un grupo, para comprobar, que se hubiera llevado, la consumación del matrimonio; recogió todas sus cosas y emprendió el camino a la vida que tanto había ansiado, ser artista. Su primer debut cuando llegó a Madrid, fue el día de Pascua. Poco a poco fue llegando más contratos y el amor, pero en este caso, se casó y no duró mucho tiempo, ya que regresó a los escenarios. Pero una recién llegada, le quiso quitar su puesto, ella, cogió un puñal y la apuñaló varias veces. Cuando terminó la actuación, la Caramba, como la llamaba el público, vino un alguacil para llevársela porque la habían denunciado por exhibirse. Antonia, cogió el cinturón del soldado y lo estranguló. Al no saber a donde ir, se ocultó en una carreta, que le llevó a Barcelona, allí continuó como actriz. Pero poco a poco, se fue marchitando su belleza y murió pobre y sola.

viernes, 5 de junio de 2020

El profesor

El profesor o maestro, es una importante figura. En el aspecto académico infantil o medio, es un segundo padre, aparte de enseñar, educa. En el caso de los cursos para adultos, enseña, pero si no nace para enseñar, no sabrá transmitir la información y no sabrá resolver dudas. Por eso, es muy importante, este trabajo.

miércoles, 3 de junio de 2020

¿Se debería pedir experiencia?

Ahora que es época de crisis, se debería sobre todo, de no mirar la experiencia en trabajos y editoriales, para impulsar el trabajo físico y hacer que los futuros escritores, puedan publicar novelas, pero no solo en blogs, sino de manera física. Sobre todo en España. por eso solicito, que no se mire la experiencia, sino lo que se escribe, (en casos de escritores) o como trabajas. Porque hay gente que no tiene experiencia en un sector, o no ha tenido la necesidad de trabajar, y ahora si, y puede ser mejor o al menos aceptable, el escribir o realizar un trabajo. Gracias, por seguir mi consejo

martes, 19 de mayo de 2020

La calavera infernal (I)

Tenía tanta sed, tanto calor, por el agobiante calor, que ni los perros, tenían ganas de estar en las mugrientas calles. Necesitaba beber, pero si compraba algo de bebida, la patrona, que me daba el dinero justo, me daría latigazos a unos azotes, a mi tierna edad de diez años, según el día. Me perdí en el puerto, de la cantidad de gente que había en el puerto de Cádiz. Tuve suerte y pude robar a una mujer adinerada, aprovechando que la dama de compañía miraba a otro lado. Pero después de adquirir una cerveza aguada fresca, en el puesto del mercado que llegué por una de las calles, me pudo la avaricia y robé más cantidad a un hombre acaudalado; antes de que me matase en un callejón, agarré un trozo de madera de una caja que estaba astillada y le golpeé hasta que le maté. Para evitar la justicia, me escondí en un galeón pirata, en el ¿feliz o infeliz año de 1667?