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martes, 19 de mayo de 2020

La calavera infernal (I)

Tenía tanta sed, tanto calor, por el agobiante calor, que ni los perros, tenían ganas de estar en las mugrientas calles. Necesitaba beber, pero si compraba algo de bebida, la patrona, que me daba el dinero justo, me daría latigazos a unos azotes, a mi tierna edad de diez años, según el día. Me perdí en el puerto, de la cantidad de gente que había en el puerto de Cádiz. Tuve suerte y pude robar a una mujer adinerada, aprovechando que la dama de compañía miraba a otro lado. Pero después de adquirir una cerveza aguada fresca, en el puesto del mercado que llegué por una de las calles, me pudo la avaricia y robé más cantidad a un hombre acaudalado; antes de que me matase en un callejón, agarré un trozo de madera de una caja que estaba astillada y le golpeé hasta que le maté. Para evitar la justicia, me escondí en un galeón pirata, en el ¿feliz o infeliz año de 1667?

viernes, 25 de agosto de 2017

Durmieron en el barco, comieron las provisiones que había. Una de las marineras, se percató de que llegaba un barco; cogieron las armas y esperaron hasta que desembarcaron. Comprobaron que tenía esclavos. Bajaron del barco, muy despacio, una vez en tierra, se dirigieron hacia donde estaban los hombres que tiraban de los esclavos para venderlos. El hombre que iba el último para vigilar a los presos; una de las marineras, le cortó el cuello. Con cautela, se deslizaron hasta coger por sorpresa al otro hombre que llevaba las telas.

martes, 22 de agosto de 2017

Después de varios días de oleaje y tormenta, consiguieron llegar a Ibiza. Llevaron el barco hasta la playa. Allí desembarcaron. CAPITULO 1

lunes, 21 de agosto de 2017

A las dos horas, la Señora y las dos nuevas marineras, robaron un barco que era más grande, más rápido y mejor que el barco de su marido. La Señora ordenó que levasen el ancla, se dirigieron a Ibiza, sabía que era un sitio ideal para robar en los barcos que tenían presos, esclavos. Después irían a Mallorca,donde conocía a gente. Mientras amanecía se levantó un fuerte oleaje, aunque no tenía mucha experiencia, supo salir aireada de la situación. Después de varios días de oleaje y tormenta, consiguieron llegar a Ibiza. Llevaron el barco hasta la playa. Allí desembarcaron.

viernes, 18 de agosto de 2017

Una mendiga de unos catorce años, la preguntaron si quería formar parte de una tripulación; le respondió que sí, se informó de si ya tenía un barco. Le explicó que estaban en ello cuando las detuvieron unos soldados. Se ofreció a sacar a su compañera; pero antes, fue a ver a una mujer, que no solamente la ayudaría a introducirse en la cárcel; sino también, podía contactar con otra persona para robar un barco.

jueves, 17 de agosto de 2017

Llevaron a la supuesta criada al potro; pero al ver el dinero que le daban, la retuvo varias horas. Cuando pensó que ya había hecho suficiente teatro, mandó que la llevasen a la mazmorra más alejada de la luz. Uno de los soldados, que la vigilaban, dejó su puesto, aprovecharon las tres mujeres para escaparse.

lunes, 14 de agosto de 2017

Al llegar allí, buscó los barcos de su marido. Al no encontrarlos, decidieron robar otro. Cuando ya estaban a punto de obtener uno; un marinero dio la voz de alarma. Los soldados enseguida llegaron y las llevaron a las cárceles de mujeres. Con un soldado delante y otro detrás cerrando filas, llegaron a la cárcel. Dieron parte al soldado que vigilaba para que les permitiese la entrada.

jueves, 10 de agosto de 2017

Antes del amanecer, se pusieron en marcha, cogieron un camino hasta llegar a Córdoba, parándose solamente a comer y a dormir. Pasaron por delante de mucha gente del campo, pero no se pararon.Tuvieron que estar acompañadas por las torrenciales lluvias. De vez en cuando alejándose de aldeas, para evitar que sus maridos las encontrasen. Cuando llegaron a Córdoba decidieron quitarse sus hábitos y comprar ropa de campesina; como tenían dinero suficiente, adquirieron provisiones; como era de día, prosiguieron el camino hasta Cádiz.
Cuando se pusieron en camino esa misma noche, unos soldados las interceptaron. El soldado, que pensaba que tenía todo bajo control, se marchó hacer la ronda. Entonces aprovecharon para escapar. Las cuatro mujeres al dejar atrás la capital de España, decidieron de momento ir a Chinchón donde esperaban obtener refugio. Después de pedir cobijo y de entrar en la habitación, las criadas, sacaron de las alforjas el queso, chorizo, el pan. Después de cenar se durmieron en los jergones que les habían dispuesto.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Cuando estaba ensillando los caballos y preparando el carruaje, el marido de la amiga de la Señora, entró para preguntar si había visto a su mujer. Esperó a que su marido se metiese y el cochero les hizo una señal para que montasen. A la hora regresó el cochero sin ellas, dejándolas en una hostería, sin que no tuviera ningún conocimiento más. Desenganchó el carruaje y dejó a los caballos silenciosos como testigos en las cuadras. En la bodega de la hostería, se pusieron los hábitos de unas monjas y llevaron comida para todas.

domingo, 6 de agosto de 2017

A mitad del baile, buscó a su amiga; como habían acordado salieron al patio a pasear. La criada, al rato se presentó y las hizo señas para que se disfrazasen; ellas irían de criadas y ella de señora. Subieron discretamente a la buhardilla, la Señora, se puso las ropas de la criada, pero su amiga no pudo cambiarse, ya que la ropa no era de su talla. Por suerte, vino la criada de la amiga y le entregó su ropa. Después bajaron por las escaleras de servicio y se marcharon por los túneles.

LA CALAVERA INFERNAL

INTRODUCCIÓN Era por la noche, cuando me vestí y me peiné, para el primer baile que daría como mujer casada. A la hora convenida mi esposo, llamó a la habitación de mi alcoba; bajamos por la escalera engalanada para esta ocasión. Los criados vestidos con librea, las criadas con vestidos nuevos, los candelabros de plata en la mesa, las soperas de plata, preparadas, igual que las fuentes, y la comida. A la media hora llegaron los primeros invitados, les pasaron al salón y le entregaron una copa de champán.

lunes, 4 de julio de 2016

Las Aventuras de los tres mundos (IV)

A las dos semanas de lo acontecido, el rey de los Trasgos, le mandó un mensajero, con una declaración de guerra, por haber sustraído de su país el corazón de la diosa Luiste, recubierto de jade y amatista. Le daba tres días, para que le fuese devuelto, o sino se tendría que preparar para la guerra.

Con la ayuda del mensajero buscaron el famoso corazón; enseguida lo encontraron, en las cercanías de la torre. El mensajero les dio las gracias y se marchó. Al rato uno de los carceleros, le explicó que Constus se había fugado.
-Esposo mío, ¿a dónde vas con ese traje morado?
-Voy en busca de tu hermano Constus que se ha fugado ¿no habrá pasado por aquí?

- ¡Hay! ya quisiera yo, pero sabes que hay mucha vigilancia.
-Cierra la puerta con llave. Mandaré que dos soldados guarden la casa, durante mi ausencia.

-Capitán, usted y sus hombres buscarán en el país de los Tuertos.
-General, usted y sus hombres irán al Mundo de los Animales y el mar.
-Ambos quiero que me lo traigan vivo.

jueves, 16 de junio de 2016

La Calavera Infernal (fin)

El sábado, su madre, se fue a pasear sola; sin su dama de compañía. Extrañado aún más, la siguió de lejos. Reconoció al temible narcotraficante de esclavos. Le besó en  los labios y él le entregó la deseada joya, con unos picos en la piedra. Además de un pape. Decidió tenderle una trampa para el lunes.

Para ello, Richard, le mandó recado porque, según él los esclavos eran obedientes y educados. George, que era un hombre de negocios; llegó y uno de los esclavos que aún no tenía dueño, testimonió contra él, con la condición de que no le encarcelasen, ahorcasen y fuera libre.

El tribunal  le ahorcó a George por ladrón, y por mancillar el nombre de una buena mujer

miércoles, 15 de junio de 2016

Capitulo (XI)

El viernes Anne que había sido una simple tabernera, nos ordenó que subiésemos al barco; para escondernos para atacar por sorpresa.
La espera fue larga y tediosa hasta que entrada la noche, los hicieron esclavos; una vez que reconoció a la capitana que habían sido contratados para que matasen a las dos capitanas; en caso necesario a todas. Le preguntaron quién había sido pero respondió que no lo sabía. Como no se lo creyó, mandó que subiesen el ancla. Le ataron de pies y manos y lo volvieron a atar al ancla, ordenó que la echasen.
El contramaestre por temor a que le ocurriese lo mismo le dio el nombre. Solo entonces subió al capitán. Le desataron pero no comprobaron si aún vivía. El resto de la tripulación fue vendida.

martes, 14 de junio de 2016

La Calavera Infernal (X)

Richard, se dedicó a pasear por el puerto, pero no encontró ningún indicio.
Por la noche se coló en un barco del cual estaba próximo de su amigo. Bajó por las escalerillas y encontró en el casco parte de lo que la habían robado. Ascendió por las escalerillas y se dirigió al camarote del capitán. Se escondió debajo del escritorio.
A altas horas de la madrugada, regresó el capitán, con una bolsa de doblones en el cinto y en la otra el crucifijo que la habían extraído.
Esperó hasta que se acostó y luego se marchó.

lunes, 13 de junio de 2016

La Calavera Infernal (IX)

Al día siguiente por la noche, la capitana y la tripulación se fueron a Handbook, salvo Rose. Según andaba pensaba.
"Como recuerdo, antes de ser marinera, como vestí y peiné para el baile la última vez, en el primer baile de casada.
La peiné con rizos en forma de corazón hasta la barbilla recogidos por detrás con una cinta, permitiendo que los  que no estaban dentro cayesen por encima del hombro. Se puso un vestido rojo que es la última moda, ciñéndola un poco la manga con puntillas que no le llegaban a la mano.
A las once, como estaba previsto, anunció a su grupo de amistades, incluido su marido, que la dispensasen, que no se encontraba bien.
La ropa la dejamos en una silla con tapicería roja y de madera de nogal que hacía dibujos en el reposabrazos.
Me regañó, al no haber cogido ropa de hombre, para poder correr más. La respondí que no pude porque el ayuda de cámara pasaba cerca de la habitación de su marido. Menos aún, la que  a ella le gustaba; al final de la rodilla se ceñía con una puntilla al pantalón. Con la ropa de los criados, tampoco tuvo suerte, lo único que pudo coger fue su ropa.
Dejamos atrás parte de nuestro pasado; es decir, la majestuosa cama con dos ángeles."

Sin darse cuenta Rose llegó  la Calavera Infernal. Como la otra vez tuvo que separar la gente para que le permitiese moverse.
-Hola Richard ¿qué sabes de lo mío?
-Ya sé quien es, tu nueva capitana.
No pudiéndoselo creer, le pidió que antes de que se marchase, le acompañase hasta el barco para verificar que no estuviese confundido. Al llegar, tuvieron una cruel sorpresa. Jannet ¡ estaba muerta!

domingo, 12 de junio de 2016

La Calavera Infernal (VIII)

El martes  tuvieron que aprovisionarse de nuevo, reduciendo parte del botín. Llevándoles todo el día. Decidieron que irían a comprarse vestidos nuevos y a la peluquería; los vestidos que habían robado y que era parte del botín del barco lo dejarían para urgencias.
Por la noche, se aproximaron a un barco pirata, que acababan de amarrar; esperaron a que bajasen a tierra para poder entrar. Robaron vestidos y doblones. La contramaestre, dio la voz de alarma para que dejasen todo y marcharse. Decidieron, pues, igualmente, bajar, aprovechando que aún tenían dinero. Mañana ya verían si continuaban o no.

viernes, 10 de junio de 2016

La Calavera Infernal (VII)

El lunes Janne, estaba preparando la ruta, para un nuevo abordaje, cuando alguien le golpeó la cabeza. Al recuperarse, todas las mercancías habían desaparecido. Como era hora de que las tiendas estaban cerradas, no les quedó más remedio que esperar al día siguiente. Como no tenía nada que hacer, se disponía a bajar  a tierra, cuando sintió que las piernas no le pertenecían y los ojos no le permitían ver.
Un poco ebrias, regresaron al barco, al ver que estaba tendida en el suelo; se despejaron, ante el temor de un segundo asesinato; la tomaron el pulso; al comprobar que estaba viva, bajaron a bajo y la dejaron allí, porque ellas se sostenían, pero no con la suficiente fuerza para llevar a otra persona; después de varias copas de ron.

jueves, 9 de junio de 2016

La Calavera Infernal (VI)

El domingo por la noche, en el baile que ofrecía su padre; Helen, una de las hijas mayores de la familia Kingston; según bailaba, le comentó su secreto. Richard no se lo podía creer; al menos, era ella, la mujer de sus sueños y que iba a solicitar la mano; una vez hubiese finalizado la investigación; antes de comenzar otra.

-¿Sabías que tu madre, estaba casada con un traficante de esclavos?
-Lo único que sabía era que mi madre, no era la primera vez que contraía nupcias.

Intrigado le iba a preguntar que más sabía; en ese preciso instante la música cesó. Uno de los pretendientes de Helen, al escucharlo, le buscó para hacerle chantaje, él, no teniendo más remedio, le preguntó porque no mantenían la conversación en la rosaleda del jardín. Decidido a que nadie le perjudicase el matrimonio, ni que le descubriesen, le llevó por un lugar que él sabía que si estabas ebrio o por la noche, podría caerse.

Una vez hubo accedido a pasear por el jardín, el pretendiente, le preguntó si podían ir a algún lugar que estuviese más fresco. Le llevó al lugar perfecto y el que tenía en mente preguntarle; un lugar que en el menor descuido, te podías ir directo al mar, como así ocurrió. Esperó un poco, para ver si el oleaje era su aliado; como en este caso ocurrió. Luego regresó al baile