Todos los 24 de diciembre la horrible bruja Pitusina, trae a los niños buenos regalos, pero, antes de entregarlos, el lobo Fenri olisquea en cada casa; para encontrar a los niños que han sido malos, los que no lo han sido, los premia, dejándolos lo que han pedido y alguna otra cosa que a ella se le ocurra.
A los que han sido a medias, les deja solamente, lo que han pedido y los que han sido muy malos, no les deja otra cosa que un calcetín usado que huele mal o bien carbón, pero no del dulce sino del amargo, para que recuerden, que a los malos se les castiga. En el caso de que el niño ese día se haya portado bien, únicamente le trae carbón dulce; le pone una notita, pórtate bien siempre y recibirás más regalos.
Así saben todos los niños que se tienen que portar bien, hacer todo lo que sus padres y mayores les digan y no chinchar a sus hermanos pequeños
sábado, 31 de enero de 2015
viernes, 30 de enero de 2015
A Nosotros nadie nos rechaza III
Al cuarto mes conocieron a dos pelirrojas, se acercaron, pero no les dio tiempo presentarse porque les rechazaron; decididos a que tenían que ser suyas, aunque casi no merecían la pena, esperaron a que se fuesen.
A la media hora se marcharon, como tenían los coches pegados a los suyos, decidieron que para dar más emoción a la cosa, esperaron a que arrancasen el coche; entonces lo hicieron ellos.
Al rato, tuvieron suerte de que nadie pasase y que se quedasen sin gasolina, por lo tanto, como observaron que había un granero, salieron del coche, las durmieron como siempre con cloroformo. Antes, inspeccionaron el granero por si no estuviese abandonado, al darse cuenta de que lo estaba, las llevaron allí. El coche, lo empujaron hasta el granero, poniéndolo en un sitio tan sumamente escondido, que si las chicas, por un casual, escapaban, no pudiesen llevárselo. Como venganza personal, decidieron despertarla, clavándolas en una mesa con pinchos, teniendo cuidado de que no matarlas, antes de violarlas.
Cogieron a la chica que estaba teñida, su amigo le ayudó, una vez que se despertó, la retiraron de la mesa, la tiraron al suelo y la violaron los dos, rasgándole la ropa con sus propias manos. Cuando se cansaron de ella, la ataron con una cuerda y la tiraron en la paja. Una vez repuesto, la volvieron a violar, cuando se volvieron a cansar, esperaron a reponerse. Entonces hicieron lo mismo con su amiga. Como decidieron que no valía la pena mantenerlas con vida, porque no valían gran cosa las clavaron, la metieron en el coche y se deshicieron de todo,arrojándolos por un terraplén.
El viernes siguiente, sus novias se presentaron en la universidad para hacerles una visita, pero ellos no quisieron verlas, porque no les apetecía salir, mintieron diciendo que tenían fiebre. El sábado, continuaron con lo mismo y el domingo.
El jueves siguiente les anunciaron que no se encontraban bien, ellas que se comenzaron a sospechar, decidieron hacer como si no pasase nada y seguirles.
Los chicos, que ya tenían secuestrada a una, fueron al refugio, las chicas los siguieron, viendo que entraban, ellas hicieron lo mismo, esperaron a que fuesen a por la comida y la ayudaron a escapar. Una vez que todas salieron, cerraron la puerta, y la quemaron con ellos dentro.Muriendo en el acto.
A la media hora se marcharon, como tenían los coches pegados a los suyos, decidieron que para dar más emoción a la cosa, esperaron a que arrancasen el coche; entonces lo hicieron ellos.
Al rato, tuvieron suerte de que nadie pasase y que se quedasen sin gasolina, por lo tanto, como observaron que había un granero, salieron del coche, las durmieron como siempre con cloroformo. Antes, inspeccionaron el granero por si no estuviese abandonado, al darse cuenta de que lo estaba, las llevaron allí. El coche, lo empujaron hasta el granero, poniéndolo en un sitio tan sumamente escondido, que si las chicas, por un casual, escapaban, no pudiesen llevárselo. Como venganza personal, decidieron despertarla, clavándolas en una mesa con pinchos, teniendo cuidado de que no matarlas, antes de violarlas.
Cogieron a la chica que estaba teñida, su amigo le ayudó, una vez que se despertó, la retiraron de la mesa, la tiraron al suelo y la violaron los dos, rasgándole la ropa con sus propias manos. Cuando se cansaron de ella, la ataron con una cuerda y la tiraron en la paja. Una vez repuesto, la volvieron a violar, cuando se volvieron a cansar, esperaron a reponerse. Entonces hicieron lo mismo con su amiga. Como decidieron que no valía la pena mantenerlas con vida, porque no valían gran cosa las clavaron, la metieron en el coche y se deshicieron de todo,arrojándolos por un terraplén.
El viernes siguiente, sus novias se presentaron en la universidad para hacerles una visita, pero ellos no quisieron verlas, porque no les apetecía salir, mintieron diciendo que tenían fiebre. El sábado, continuaron con lo mismo y el domingo.
El jueves siguiente les anunciaron que no se encontraban bien, ellas que se comenzaron a sospechar, decidieron hacer como si no pasase nada y seguirles.
Los chicos, que ya tenían secuestrada a una, fueron al refugio, las chicas los siguieron, viendo que entraban, ellas hicieron lo mismo, esperaron a que fuesen a por la comida y la ayudaron a escapar. Una vez que todas salieron, cerraron la puerta, y la quemaron con ellos dentro.Muriendo en el acto.
A Nosotros nadie nos rechaza II
Cuando llegaron, se aseguraron de que no había nadie, una vez hecho esto, las sacaron y las esposaron, prefirieron que durmieran, dejándolas bocadillos y dos botellas de agua.
Por la mañana, nadie preguntó por ellas, porque pensaban que estaban enfermas.
Al tener examen examen el viernes y el lunes, no pudieron salir.
El viernes siguiente, vinieron sus novias, fueron al cine, al día siguiente fueron con ellas a la discoteca y el domingo fueron a la bolera. El lunes, fueron a un concierto que sino hubiera sido por ellas no se hubieran atrevido a ir, porque la música romántica es para las mujeres no para los hombres.El martes se marcharon porque el jueves tenían examen.
El miércoles asistieron a las clases, enterándose de que tenían un trabajo que había que entregar el viernes.
Se quedaron sin dormir para poder hacer el trabajo. El jueves, con mucho sueño asistieron a las clases. El viernes entregaron el trabajo.
Por la tarde fueron al refugio de los cazadores; miraron por los alrededores aunque todavía no era época de caza, por si había alguien.
- Ya estamos en casa,
Como la otra vez, con el cuter, rasgaron su ropa, una vez que se saciaron, decidieron cortar un poco de pelo y quedárselo. Todavía no querían irse, se sentaron donde hacía un momento que estaban, hasta que se hubieron repuesto y las volvieron a violar. Después de tres o cuatro veces, las dejaron y se marcharon, dejándolas antes otro plato que habían traído para después de violarlas.
El sábado, regresaron de nuevo, pero esta vez, fueron más, decidieron llevarse esta vez sus colgantes.
A las dos semanas, regresaron, las violaron, las sacaron esposadas pegándolas un tiro en el pecho y las enterraron cerca de una cueva que nadie podía entrar sin matarse.
El viernes siguiente se fueron a ver a sus novias, pasaron cuatro días, se acostaron con ellas y regresaron a la universidad.
A los tres meses, necesitaban cambiar de aires, así que, como estaban con exámenes y sus novias también decidieron salir de marcha, pero no conocieron a ninguna pelirroja. Pensaron que si no había ninguna, a diferencia que antes no se enrollarían con otra.
El sábado tampoco,así que el domingo, decidieron no salir, ni la siguiente tampoco, sino quedarse estudiando
Por la mañana, nadie preguntó por ellas, porque pensaban que estaban enfermas.
Al tener examen examen el viernes y el lunes, no pudieron salir.
El viernes siguiente, vinieron sus novias, fueron al cine, al día siguiente fueron con ellas a la discoteca y el domingo fueron a la bolera. El lunes, fueron a un concierto que sino hubiera sido por ellas no se hubieran atrevido a ir, porque la música romántica es para las mujeres no para los hombres.El martes se marcharon porque el jueves tenían examen.
El miércoles asistieron a las clases, enterándose de que tenían un trabajo que había que entregar el viernes.
Se quedaron sin dormir para poder hacer el trabajo. El jueves, con mucho sueño asistieron a las clases. El viernes entregaron el trabajo.
Por la tarde fueron al refugio de los cazadores; miraron por los alrededores aunque todavía no era época de caza, por si había alguien.
- Ya estamos en casa,
Como la otra vez, con el cuter, rasgaron su ropa, una vez que se saciaron, decidieron cortar un poco de pelo y quedárselo. Todavía no querían irse, se sentaron donde hacía un momento que estaban, hasta que se hubieron repuesto y las volvieron a violar. Después de tres o cuatro veces, las dejaron y se marcharon, dejándolas antes otro plato que habían traído para después de violarlas.
El sábado, regresaron de nuevo, pero esta vez, fueron más, decidieron llevarse esta vez sus colgantes.
A las dos semanas, regresaron, las violaron, las sacaron esposadas pegándolas un tiro en el pecho y las enterraron cerca de una cueva que nadie podía entrar sin matarse.
El viernes siguiente se fueron a ver a sus novias, pasaron cuatro días, se acostaron con ellas y regresaron a la universidad.
A los tres meses, necesitaban cambiar de aires, así que, como estaban con exámenes y sus novias también decidieron salir de marcha, pero no conocieron a ninguna pelirroja. Pensaron que si no había ninguna, a diferencia que antes no se enrollarían con otra.
El sábado tampoco,así que el domingo, decidieron no salir, ni la siguiente tampoco, sino quedarse estudiando
miércoles, 28 de enero de 2015
A Nosotros nadie nos rechaza I
-Hoy me pareció ver a Micki y a Ronald en el parking de la feria.
-Lo más probable es que fuesen Jorge y Angel, porque desde que teníamos ocho años, cuando empezaron a veranear aquí, nunca querían venir. No van a ir ahora con dieciséis años.
-¿Te apetece un café?
-Vamos a la cafetería a tomar uno, para no estar en medio de la calle.
Estuvieron charlando durante una media hora, luego, como no tenían nada que hacer se fueron a la feria; pasaron por el parking; únicamente estaban las familias que entraban y salían del coche.
Al día siguiente, quedaron con sus amigos para ir a la discoteca; a las siete se enrollaron con dos chicas de diecisiete años que eran pelirrojas.
A la semana siguiente, el viernes, aprovechando que sus cuatro amigos, tenían exámenes; fueron al bosque, donde había un refugio que se utilizaba en temporada de caza.
-Comed ahora.
Las dos chicas que eran pelirrojas, se atragantaron con la comida y la bebida. Acto seguido, los chicos, sacaron las pistolas, las obligaron a esposarse a la pared y abrir las piernas. Con un cuter que tenían rasgaron todas las prendas dejándolas desnudas.
Una vez satisfechos, las dejaron esposadas y desnudas.
Al mes las mataron.
A los dos meses como ninguna era pelirroja , estuvieron bailando, fueron con su grupo de amigos y al cine.
A la semana conocieron a dos chicas morenas, salieron con ellas al cine, a la feria y a la discoteca
A las tres semanas conocieron a dos pelirrojas naturales, tampoco pasó nada, salieron con ellas y estuvieron saliendo hasta que fueron a la universidad y ellos a otra.
El primer día conocieron a dos pelirrojas que les rechazaron porque según ellas, eran bastante feos y no salían con cuatro ojos.Esa misma noche, las siguieron, subieron a una distancia prudencial las escaleras, entraron en su habitación y las durmieron poniendo bastante cloroformo, por si tenían que pasar encerrados bastante tiempo hasta que todo el mundo estuviera durmiendo. Cuando parecía que todo estaba tranquilo las sacaron andando, las metieron en la furgoneta y las llevaron al refugio que utilizaban los cazadores
-Lo más probable es que fuesen Jorge y Angel, porque desde que teníamos ocho años, cuando empezaron a veranear aquí, nunca querían venir. No van a ir ahora con dieciséis años.
-¿Te apetece un café?
-Vamos a la cafetería a tomar uno, para no estar en medio de la calle.
Estuvieron charlando durante una media hora, luego, como no tenían nada que hacer se fueron a la feria; pasaron por el parking; únicamente estaban las familias que entraban y salían del coche.
Al día siguiente, quedaron con sus amigos para ir a la discoteca; a las siete se enrollaron con dos chicas de diecisiete años que eran pelirrojas.
A la semana siguiente, el viernes, aprovechando que sus cuatro amigos, tenían exámenes; fueron al bosque, donde había un refugio que se utilizaba en temporada de caza.
-Comed ahora.
Las dos chicas que eran pelirrojas, se atragantaron con la comida y la bebida. Acto seguido, los chicos, sacaron las pistolas, las obligaron a esposarse a la pared y abrir las piernas. Con un cuter que tenían rasgaron todas las prendas dejándolas desnudas.
Una vez satisfechos, las dejaron esposadas y desnudas.
Al mes las mataron.
A los dos meses como ninguna era pelirroja , estuvieron bailando, fueron con su grupo de amigos y al cine.
A la semana conocieron a dos chicas morenas, salieron con ellas al cine, a la feria y a la discoteca
A las tres semanas conocieron a dos pelirrojas naturales, tampoco pasó nada, salieron con ellas y estuvieron saliendo hasta que fueron a la universidad y ellos a otra.
El primer día conocieron a dos pelirrojas que les rechazaron porque según ellas, eran bastante feos y no salían con cuatro ojos.Esa misma noche, las siguieron, subieron a una distancia prudencial las escaleras, entraron en su habitación y las durmieron poniendo bastante cloroformo, por si tenían que pasar encerrados bastante tiempo hasta que todo el mundo estuviera durmiendo. Cuando parecía que todo estaba tranquilo las sacaron andando, las metieron en la furgoneta y las llevaron al refugio que utilizaban los cazadores
¡Han robado a una señora!
Ayer por la tarde, a las cinco de la tarde, vi como robaban a una señora en la calle de Atocha, me quedé estupefacta. El hombre tenía cincuenta años, con el pelo largo, chaqueta de cuero, pantalón de cuero, corre por medio de la calle. Grito llamen a la policía, a una señora que va andando muy despacio con un bastón le han robado el bolso. Un señor que la ve le pregunta.
-Señora, ¿se encuentra bien? ¿quiere un vaso de agua?
- No gracias, aunque pensándolo bien, si, porque hace mucho calor, también aprovecho para tomar la pastilla del corazón.
Mientras que el hombre va a comprar una botella de agua fría para que la anciana se tranquilice, se acerca un policía.
-Por fin.- Dijo un hombre muy contento.
-Buenas tardes. Señora, podría decirme ¿que pasó?
Le dije que yo contestaba.
-Estaba sentada en un banco, cuando de repente observé como un señor de cincuenta años, con el pelo largo, chaqueta de cuero, pantalón de cuero y cicatriz en la mejilla derecha, robaba el bolso a esta señora, que andaba muy despacio con el bastón.
- Mirad ahí está.
-Alto a la autoridad.
El ladrón disparó. Todos nos aterrorizamos porque no sabíamos como saldría todo, al comprobar no solo que había disparado, sino que había herido a uno y otro le habían herido mortalmente. Un señor que pasaba le puso la zancadilla; otros agentes se abalanzaron, pero no lo consiguieron; un poco más adelante, otro señor le puso la zancadilla y le dio un puñetazo en la nariz. Cuando veía que iba cayendo poco a poco, entonces unos agentes que había cerca lo detuvieron. Dando gracias al señor. La señora por su parte también lo hizo.
En cuanto al ladrón, le detuvieron, llevándolo en el coche patrulla.
-Señora, ¿se encuentra bien? ¿quiere un vaso de agua?
- No gracias, aunque pensándolo bien, si, porque hace mucho calor, también aprovecho para tomar la pastilla del corazón.
Mientras que el hombre va a comprar una botella de agua fría para que la anciana se tranquilice, se acerca un policía.
-Por fin.- Dijo un hombre muy contento.
-Buenas tardes. Señora, podría decirme ¿que pasó?
Le dije que yo contestaba.
-Estaba sentada en un banco, cuando de repente observé como un señor de cincuenta años, con el pelo largo, chaqueta de cuero, pantalón de cuero y cicatriz en la mejilla derecha, robaba el bolso a esta señora, que andaba muy despacio con el bastón.
- Mirad ahí está.
-Alto a la autoridad.
El ladrón disparó. Todos nos aterrorizamos porque no sabíamos como saldría todo, al comprobar no solo que había disparado, sino que había herido a uno y otro le habían herido mortalmente. Un señor que pasaba le puso la zancadilla; otros agentes se abalanzaron, pero no lo consiguieron; un poco más adelante, otro señor le puso la zancadilla y le dio un puñetazo en la nariz. Cuando veía que iba cayendo poco a poco, entonces unos agentes que había cerca lo detuvieron. Dando gracias al señor. La señora por su parte también lo hizo.
En cuanto al ladrón, le detuvieron, llevándolo en el coche patrulla.
lunes, 26 de enero de 2015
Un asesinato en el puente de Segovia VI
Nada más colgar se dirigieron hacia la dirección que le había dado por teléfono.
Al entrar a la tienda les atendió una chica de diecisiete años; preguntaron por el dueño; su padre se había ido a comprar género nuevo. Le preguntaron si tenían un dependiente rumano; respondiendo sin ninguna vacilación que si, pero se acababa de despedir, hacía escasamente cinco minutos; también que hoy su padre no estaría, sino mañana por la tarde.
A las cinco de la tarde del día siguiente, hablaron con el dueño, les replicó que si, su empleado traficaba con droga. Les dio la dirección para que comunicase a su antiguo empleado, que informase a su "clientela" que aquí, ya no había venta de drogas.
Al llegar a la dirección, la vecina del primero, les dijo que no se molestasen en subir, ya que se había marchado. Les dio la dirección de donde residiría ahora.
Subieron las escaleras de la nueva dirección, comprobaron que el rumano yacía muerto y Tomas estaba vivo, sin ningún araño y perfectamente; al verles, se pegó un tiro en la sien muriendo en el acto
Al entrar a la tienda les atendió una chica de diecisiete años; preguntaron por el dueño; su padre se había ido a comprar género nuevo. Le preguntaron si tenían un dependiente rumano; respondiendo sin ninguna vacilación que si, pero se acababa de despedir, hacía escasamente cinco minutos; también que hoy su padre no estaría, sino mañana por la tarde.
A las cinco de la tarde del día siguiente, hablaron con el dueño, les replicó que si, su empleado traficaba con droga. Les dio la dirección para que comunicase a su antiguo empleado, que informase a su "clientela" que aquí, ya no había venta de drogas.
Al llegar a la dirección, la vecina del primero, les dijo que no se molestasen en subir, ya que se había marchado. Les dio la dirección de donde residiría ahora.
Subieron las escaleras de la nueva dirección, comprobaron que el rumano yacía muerto y Tomas estaba vivo, sin ningún araño y perfectamente; al verles, se pegó un tiro en la sien muriendo en el acto
domingo, 25 de enero de 2015
Un Asesinato en el puente de Segovia V
Me dirigí a mi despacho para mirar los horarios de las clases donde estaban los gamberros.
Su compañera salió a los cinco minutos de que Edurne terminara de tomarle declaración a la madre, Anastasia le contó que el padre le había dicho que le intentó robar dinero, las llaves del coche y un frasco de perfume. Le pregunté si su esposa lo sabía respondió que no, ya que hacía una semana, le habían expulsado.
A las dos de la tarde se fueron a comer, Edurne con su amiga Salomé que hacía mucho tiempo que no la veía y su compañera Anastasia; curiosamente con su amiga y su amigo.
Estando en el restaurante, la amiga de Edurne fue al baño; la camarera se aproximó para darle una nota; en la nota traía un número de teléfono y por delante solo ponía ¡ayúdame! Su amiga se sentó y pedimos.
A las cuatro, llamó al teléfono fijo que le habían dado en la nota, le contestó la voz de un hombre rumano que tenía una tienda de muebles; le dije que era de la policía. Me respondió que me habían tomado el pelo, porque solo estaba él; si hubiera llamado a la policía se acordaría, con un cambio de voz más suave le despidió, se disculpó diciendo que sentía mucho que le hubiera molestado en llamar, además ahora no le podía atender porque tenía un cliente esperándole.
Anastasia, al ver que su compañera colgaba, le contó que, cuando sus amigos se fueron, casi a la vez, porque el tiempo fue mínimo, al servicio, le entregó una nota la camarera en la que ponía por delante ¡ayúdame! y por detrás un número de teléfono. Edurne le respondió que a ella también le había sucedido lo mismo y que acababa de colgar al propietario de una tienda de muebles rumano. Parecía que cuando hablaba con ella no lo quería hacer, por el tono de su voz y por el cambio de la misma.
Mosqueadas, llamó Anastasia, sin decir que era de la policía, sino que si sabía donde podría encontrar una cama de mil novecientos, le respondió amablemente que conocía una tienda de antigüedades que le podrían hacer un buen descuento si iba parte de él que se llamaba Martín, del número 50; si quería comprar coca, que se pasase mañana a las diez que le traían genero nuevo.
Su compañera salió a los cinco minutos de que Edurne terminara de tomarle declaración a la madre, Anastasia le contó que el padre le había dicho que le intentó robar dinero, las llaves del coche y un frasco de perfume. Le pregunté si su esposa lo sabía respondió que no, ya que hacía una semana, le habían expulsado.
A las dos de la tarde se fueron a comer, Edurne con su amiga Salomé que hacía mucho tiempo que no la veía y su compañera Anastasia; curiosamente con su amiga y su amigo.
Estando en el restaurante, la amiga de Edurne fue al baño; la camarera se aproximó para darle una nota; en la nota traía un número de teléfono y por delante solo ponía ¡ayúdame! Su amiga se sentó y pedimos.
A las cuatro, llamó al teléfono fijo que le habían dado en la nota, le contestó la voz de un hombre rumano que tenía una tienda de muebles; le dije que era de la policía. Me respondió que me habían tomado el pelo, porque solo estaba él; si hubiera llamado a la policía se acordaría, con un cambio de voz más suave le despidió, se disculpó diciendo que sentía mucho que le hubiera molestado en llamar, además ahora no le podía atender porque tenía un cliente esperándole.
Anastasia, al ver que su compañera colgaba, le contó que, cuando sus amigos se fueron, casi a la vez, porque el tiempo fue mínimo, al servicio, le entregó una nota la camarera en la que ponía por delante ¡ayúdame! y por detrás un número de teléfono. Edurne le respondió que a ella también le había sucedido lo mismo y que acababa de colgar al propietario de una tienda de muebles rumano. Parecía que cuando hablaba con ella no lo quería hacer, por el tono de su voz y por el cambio de la misma.
Mosqueadas, llamó Anastasia, sin decir que era de la policía, sino que si sabía donde podría encontrar una cama de mil novecientos, le respondió amablemente que conocía una tienda de antigüedades que le podrían hacer un buen descuento si iba parte de él que se llamaba Martín, del número 50; si quería comprar coca, que se pasase mañana a las diez que le traían genero nuevo.
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