Todos los viernes, sábados y domingos, Fernando, que era alto, con los ojos aceitunados, que vestía una cazadora de cuero, los días que salía, cuando su profesión de padre le permitía, porque se acababa de divorciar y había fines de semana que le tocaban y otros no.
El viernes a primeros de marzo Fernando, se fue de marcha con su cazadora de cuero y su vaquero negro favorito que le traían suerte. Esa noche, encontró la mujer de sus sueños.
A los seis meses se dio cuenta de que era perfecta para su hija.
Al séptimo mes, le agarró de las dos manos, le miró directamente a sus ojos negros, el pelo tan liso como una tabla y tan castaño como la madera, cercanos a una fuente con la escultura de Cupido, con dos bancos de piedra. La preguntó si le haría el hombre más feliz del mundo casándose con él. Ella, con los ojos empeñados en lagrimas le respondió que sí, le dio un beso prolongado y se abrazaron.
Después de esto continúan enamorándose días tras días. De hecho les dejaremos que continúen enamorándose.
sábado, 28 de febrero de 2015
viernes, 27 de febrero de 2015
Marqués de rodillo
Martinico, que es su nombre real, no vivió en 1850 como mucha gente piensa, porque este hombre ahora ronda los treinta y tres, tiene un coche Clio rosa; porqué os preguntaréis, pues es muy sencillo, el Marqués de rodillo, era pintor de gotelé, aunque había algunos que le llamaban rodillo, porque tiraban el gotelé, otros el sandwich, porque les gustaban los de Rodilla, por último, el campanillo, porque tenía la frente tan abombada que parecía una campana.
Cuando Martinica la campanilla, apodada así por su marido le dio la feliz noticia de que estaba embarazada; pintó la casa de rosa en lugar de blanca.
Nació Gusilu, llamado así porque en el hospital le pusieron un Gusilú en la cuna; pensaban hacer un banquete pero con las prisas, en lugar de poner jamón y queso, sacó jabón, y en lugar de tocar la guitarra, se tocó la campana que estaba oxidada en lugar de la nueva.
Iba a pedir ayuda a un hada, cunado sin darse cuenta salió Latina sirenita, con los senos al aire libre y el pelo largo fino azabache, los ojos marrones y la cola de pez.
La esposa, se enfadó al verle la cara y le pidió el divorcio. Entonces Martinico se casó con la hada Rosita, porque inclusive la varita era rosa y vivieron en la gran casa rosa.
Cuando Martinica la campanilla, apodada así por su marido le dio la feliz noticia de que estaba embarazada; pintó la casa de rosa en lugar de blanca.
Nació Gusilu, llamado así porque en el hospital le pusieron un Gusilú en la cuna; pensaban hacer un banquete pero con las prisas, en lugar de poner jamón y queso, sacó jabón, y en lugar de tocar la guitarra, se tocó la campana que estaba oxidada en lugar de la nueva.
Iba a pedir ayuda a un hada, cunado sin darse cuenta salió Latina sirenita, con los senos al aire libre y el pelo largo fino azabache, los ojos marrones y la cola de pez.
La esposa, se enfadó al verle la cara y le pidió el divorcio. Entonces Martinico se casó con la hada Rosita, porque inclusive la varita era rosa y vivieron en la gran casa rosa.
jueves, 26 de febrero de 2015
En busca del amor
Tenía veinte años, cuando Jorge, paseaba por una calle ancha, encontrándose a una mujer de treinta años, que se manifestaba por el reciclaje.Cuando terminó la manifestación, se acercó a ella, le dijo que a él le encantaba el medio ambiente; ella le respondió que mejor para él y se marchó dejándole plantado.
Al día siguiente decidió probar suerte en un comedor social, porque había visto a una que le gustaba, pero tampoco tuvo éxito.
A la semana pensó que en la discoteca, se enrolló con una, pero no le quiso volver a ver.
A las dos semanas se paró a reflexionar, decidiendo que lo mejor sería probar suerte en la biblioteca; salió un día con ella, pero no le quiso volver a ver.
Al mes decidió ir a clases de dibujo y pintura, allí por fin encontró a su media naranja.
A las dos semanas, le pidió salir y al año, le llevó a un elegante restaurante y le pidió que se casase. Ella aceptó sonando las campanas de boda a los dos años.
Al día siguiente decidió probar suerte en un comedor social, porque había visto a una que le gustaba, pero tampoco tuvo éxito.
A la semana pensó que en la discoteca, se enrolló con una, pero no le quiso volver a ver.
A las dos semanas se paró a reflexionar, decidiendo que lo mejor sería probar suerte en la biblioteca; salió un día con ella, pero no le quiso volver a ver.
Al mes decidió ir a clases de dibujo y pintura, allí por fin encontró a su media naranja.
A las dos semanas, le pidió salir y al año, le llevó a un elegante restaurante y le pidió que se casase. Ella aceptó sonando las campanas de boda a los dos años.
miércoles, 25 de febrero de 2015
Deseo ser mayor
Tenía dieciséis años; Tamara, le preguntaba siempre, cuando podría hacer lo que quisiese a su madre, ella le respondía que cuando fuese mayor de edad.
El día 25 de marzo, quedó en casa de su amiga Carlota, para probar un juego, en el que podías convertirte en mayor. Empezaron a jugar; resultó ser tan aburrido que decidieron olvidarse. Cuando salieron a la calle, Tamara y Carlota, tenían dieciocho años.
Comenzaron a ir a la disco, pero ningún chico les hacía caso o bien se aprovechaba de ellas. Comenzaron a arrepentirse de haber jugado.
Al mes, conocieron, a dos chicos de su edad, dos morenazos que quitan el hipo; se enamoraron y siguieron haciéndose mayores. Cuando sus maridos fallecieron, jugaron otra vez, convirtiéndose en unas jovencitas de dieciséis años, de nuevo, volvieron a conocer a unos chicos y comenzaron a salir, hasta que se casaron y tuvieron hijos; teniendo un feliz y duradero matrimonio.
El día 25 de marzo, quedó en casa de su amiga Carlota, para probar un juego, en el que podías convertirte en mayor. Empezaron a jugar; resultó ser tan aburrido que decidieron olvidarse. Cuando salieron a la calle, Tamara y Carlota, tenían dieciocho años.
Comenzaron a ir a la disco, pero ningún chico les hacía caso o bien se aprovechaba de ellas. Comenzaron a arrepentirse de haber jugado.
Al mes, conocieron, a dos chicos de su edad, dos morenazos que quitan el hipo; se enamoraron y siguieron haciéndose mayores. Cuando sus maridos fallecieron, jugaron otra vez, convirtiéndose en unas jovencitas de dieciséis años, de nuevo, volvieron a conocer a unos chicos y comenzaron a salir, hasta que se casaron y tuvieron hijos; teniendo un feliz y duradero matrimonio.
martes, 24 de febrero de 2015
Un Poco de suerte
Al bajar la marea, con el sol espléndido que hacía, dos mujeres de sesenta años, bajaron a la playa a recoger conchas; levantándose las faldas para no mojarséla. Una de ellas, Magadalena, se alejó porque por las cercanías no había.
Cerca de la cueva encontró unas monedas; deseó ser más joven, entonces se transformó en una muchacha de dieciséis años; continuó buscando más conchas por las cercanías; pidió una mansión, luego, continuó con la búsqueda; esta vez en lugar de más monedas como la otra vez, halló una ánfora de oro. Anheló un chico joven de su edad, apareció pero él no le hizo el menor caso. Continuó buscando, esta vez, encontró un broche, deseó que apareciera, un chico de su edad que la quisiese. Apareció un chico castaño, joven, y atractivo, con los ojos marrones; él chasqueó los dedos, se casaron en la mansión de ella, y todos vivieron felices. En cuanto a la otra mujer, se olvidó de ella, así viven felices para siempre
Cerca de la cueva encontró unas monedas; deseó ser más joven, entonces se transformó en una muchacha de dieciséis años; continuó buscando más conchas por las cercanías; pidió una mansión, luego, continuó con la búsqueda; esta vez en lugar de más monedas como la otra vez, halló una ánfora de oro. Anheló un chico joven de su edad, apareció pero él no le hizo el menor caso. Continuó buscando, esta vez, encontró un broche, deseó que apareciera, un chico de su edad que la quisiese. Apareció un chico castaño, joven, y atractivo, con los ojos marrones; él chasqueó los dedos, se casaron en la mansión de ella, y todos vivieron felices. En cuanto a la otra mujer, se olvidó de ella, así viven felices para siempre
lunes, 23 de febrero de 2015
Se enamoró tres veces y dos fue correspondido
En la casa de Colax, que era un adulador de todos los magistrados en Atenas, nada más llegar vio el fantasma de esposa Kitharistes que había sido una buena flautista y una posesa. Él decidió que si volvía a casarse no la engañaría dos veces.
Al día siguiente Colax, se acercó a las tierras de Georgosm que era el segundo labrador más rico de toda la zona; dejando a un lado a él. Le preguntó si su hija Simias, estaba ya casada, le respondió que no. Planearon la boda para dentro de dos años, ya que no estaría de luto y ella ya tendría doce años.
A los dos años se casaron, Colax y Simias, en una boda en la cual estuvieron toda la gente del pueblo; menos los esclavos, que fueron ellos los que sirvieron las diversas frutas y carnes que habitualmente no comían por ser demasiada cara.
A los pocos días, su esposa, se acostó con el hijo de un senador.
A la semana, Colaxm que tenía que ir a ver a un cliente, se encontró a su esposa; al observar que se acercaba, despidió a su amante; ella le saludó y le preguntó que hacía ella, si se acordaba, que era día de mercado, ella le respondió que había visto a una antigua vecina, pero al verle, se marchó precipitadamente. Como no se lo creyó, le dijo que le acompañase a ver a un cliente y luego él le acompañaría a comprar. Simias que no se lo esperaba, accedió de mala gana.
Después de negociar y cerrar el trato, fueron a comprar, incluidas cosas que vio a un buen precio.
Esa misma tarde, pidió a uno de sus criados que entrara en casa de un magistrado y que lo matasen. Así lo hizo el criado y para demostrarlo le trajo la cabeza.
El siguiente martes Simias, fue al encuentro de su amado, pero no se presentó,triste se fue, hizo compras para su marido y para ella cicuta; aprovechando que su marido no se encontraba en casa mandó que le preparasen agua miel y ella agregó la cicuta. Cuando llegó Colax, no se podía hacer nada por ella.
Él decidido a tener descendencia, se volvió a casar con Dafne, de catorce años, que era hija de un senador y que tenía una buena dote; por fin, encontró un nuevo el amor correspondido y tuvo descendencia, primero una hija y al poco tiempo un varón.
Así fue como pudo vivir en paz consigo mismo y en armonía
Al día siguiente Colax, se acercó a las tierras de Georgosm que era el segundo labrador más rico de toda la zona; dejando a un lado a él. Le preguntó si su hija Simias, estaba ya casada, le respondió que no. Planearon la boda para dentro de dos años, ya que no estaría de luto y ella ya tendría doce años.
A los dos años se casaron, Colax y Simias, en una boda en la cual estuvieron toda la gente del pueblo; menos los esclavos, que fueron ellos los que sirvieron las diversas frutas y carnes que habitualmente no comían por ser demasiada cara.
A los pocos días, su esposa, se acostó con el hijo de un senador.
A la semana, Colaxm que tenía que ir a ver a un cliente, se encontró a su esposa; al observar que se acercaba, despidió a su amante; ella le saludó y le preguntó que hacía ella, si se acordaba, que era día de mercado, ella le respondió que había visto a una antigua vecina, pero al verle, se marchó precipitadamente. Como no se lo creyó, le dijo que le acompañase a ver a un cliente y luego él le acompañaría a comprar. Simias que no se lo esperaba, accedió de mala gana.
Después de negociar y cerrar el trato, fueron a comprar, incluidas cosas que vio a un buen precio.
Esa misma tarde, pidió a uno de sus criados que entrara en casa de un magistrado y que lo matasen. Así lo hizo el criado y para demostrarlo le trajo la cabeza.
El siguiente martes Simias, fue al encuentro de su amado, pero no se presentó,triste se fue, hizo compras para su marido y para ella cicuta; aprovechando que su marido no se encontraba en casa mandó que le preparasen agua miel y ella agregó la cicuta. Cuando llegó Colax, no se podía hacer nada por ella.
Él decidido a tener descendencia, se volvió a casar con Dafne, de catorce años, que era hija de un senador y que tenía una buena dote; por fin, encontró un nuevo el amor correspondido y tuvo descendencia, primero una hija y al poco tiempo un varón.
Así fue como pudo vivir en paz consigo mismo y en armonía
Encontraron el amor con los espejos rotos
Miriam, de cuarenta años, llevaba trabajando diez años en la tienda Espejos- Espejos; en la calle de los Peces número 20. Según Sofía, que era una mujer joven de veinte años adinerada, con el pelo recogido en un recogido informal, con los ojos marrones y siempre impecable, opinaba que cuando uno rompe un espejo, es que ha llegado el momento de enamorarse; su madre era de la misma opinión o ella más bien era de su misma opinión. Atención, si estabas con un hombre o viceversa, ese era, el amor de tu vida.
El sábado, a primeros de febrero, un hombre rubio con los ojos azules, entró a preguntar si vendían cuadros; Miriam iba a responder que no, cuando sin darse cuenta, se rompió la parte derecha del espejo. Ella le respondió que no y se marchó, al rato, regresó con una caja de bombones, le ofreció cenar con él, Miriam aceptó quedando a las diez para ir al cine.
El lunes Sofía, atendió a un hombre moreno con ojos tan marrones que era como el chocolate con leche, como la anterior vez, se quebró el cristal, pero con la salvedad de que esta vez, fue por la mitad; él compró un espejo que tenía círculos rojos en el marco; en ese preciso instante le invitó a salir.
Como cabría esperar al año Alfonso, le pidió que fuera su espejo del alma para siempre; Miriam le respondió que sería su faro para que le iluminase la vida, porque le gustaría ser su esposa.
A los dos años Pancho, le preguntó si le haría el enorme favor de ser su esposa. Sofía respondió que encantada lo sería.
Por lo tanto Pancho y Sofía, asistieron a la preciosa y romántica boda de su empleada y amiga Miriam.
Una vez casados Alfonso y Miriam vieron como Pancho y Sofía recibieron los esponsales en una boda por lo civil, que fue majestuosa y romántica.
Ya sabéis, si todavía no sabéis donde encontrar el amor sino tenéis pareja, romper un espejo, o mejor esperad a que se rompa, estando con un hombre o mujer, para que sea vuestra alma gemela
El sábado, a primeros de febrero, un hombre rubio con los ojos azules, entró a preguntar si vendían cuadros; Miriam iba a responder que no, cuando sin darse cuenta, se rompió la parte derecha del espejo. Ella le respondió que no y se marchó, al rato, regresó con una caja de bombones, le ofreció cenar con él, Miriam aceptó quedando a las diez para ir al cine.
El lunes Sofía, atendió a un hombre moreno con ojos tan marrones que era como el chocolate con leche, como la anterior vez, se quebró el cristal, pero con la salvedad de que esta vez, fue por la mitad; él compró un espejo que tenía círculos rojos en el marco; en ese preciso instante le invitó a salir.
Como cabría esperar al año Alfonso, le pidió que fuera su espejo del alma para siempre; Miriam le respondió que sería su faro para que le iluminase la vida, porque le gustaría ser su esposa.
A los dos años Pancho, le preguntó si le haría el enorme favor de ser su esposa. Sofía respondió que encantada lo sería.
Por lo tanto Pancho y Sofía, asistieron a la preciosa y romántica boda de su empleada y amiga Miriam.
Una vez casados Alfonso y Miriam vieron como Pancho y Sofía recibieron los esponsales en una boda por lo civil, que fue majestuosa y romántica.
Ya sabéis, si todavía no sabéis donde encontrar el amor sino tenéis pareja, romper un espejo, o mejor esperad a que se rompa, estando con un hombre o mujer, para que sea vuestra alma gemela
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